Querría contar tantas cosas pero parece que he olvidado como expresarme,
quizás he olvidado que es tener ilusión por algo y por eso me encuentro
bajo este estado anímico tan detestable. Mi vida permanece bajo cuarentena
a la espera de saber si hay alguna cura para mi frágil enfermedad sentimental.
Pero yo cabezota, como siempre, cansina y repetitiva voy a intentarlo una
ultima vez más porque parece que aun no me es suficiente todo este malestar
acumulado. No me voy a andar con rodeos, ni a adornarlo con florituras
innecesarias que no comprenderás por mucho que trates de descifrarlo:
No fuiste el primero, tuve otras experiencias con las que aprendí y gracias
a ellas soy hoy esto que tienes delante.
De la primera conocí lo que es la obsesión de la primera pareja y todo
lo que ello conlleva, la traición de la segunda cuando un amigo jamás tuvo que
llegar a ser más que eso, un amigo. Y por último la tercera con la que supe que
la costumbre y la monotonía puede matar todas tus buenas intenciones.
Y luego, luego llegaste Tú y aprendí lo más importante, comprendí que
estar enamorada significa poder ser Yo misma en todo momento.
Esto me diste tú y contigo estaba completa y aunque el amor y todas las palabras
que abarca sea universal, cada pareja es única y especial como lo eramos nosotros.
[ Sí, quizás no fuiste el primero pero sinceramente después de conocerte me hubiese gustado que fueras el último]

