Nos queda un mes para finalizar 2014.
Un mes para decidir cómo vamos a terminar
este año y ponerle fin a otro libro más de nuestra colección, un mes para
darnos cuenta cuando suenen las doce campanadas si hemos tomado las decisiones
correctas o quizás hayamos dejado escapar personas, oportunidades, amigos,
ilusiones o alguna que otra idea sin haberlo pensado realmente bien en una
estantería llena de polvo con cientos de historias ya acumuladas.
La cuestión después de todo es... Cuando
suenen las campanadas anunciando otro nuevo año en el que poder empezar de cero
si nuestra repisa temblará al arrepentirnos de algo por lo cabezotas que hemos
sido perdiendo así nuestro momento.
Porque al igual que no cuentan las
palabras sino las acciones al final del día no importa como empiecen las cosas
sino como logras acabarlas. Espero que en mi caso, pueda despedir este 2014 sin
preocupaciones pudiendo cerrarlos ojos para pedir mi deseo y poder disfrutar de
lo que depare otro capítulo nuevo en mi vida.
Todos los caminos se cruzan en algún
momento puede que no ahora pero no hay nada mejor que mirar atrás y no
arrepentirte de nada de lo que no hayas hecho cuando estás a tiempo
de enmendarlo.




