Tengo que admitir que han conseguido sorprenderme gratamente después de bastante tiempo.
Nunca me imaginé que un desconocido me abriera las puertas de su despacho, me ofreciera una caja de pañuelos y me preguntara: ¿Por qué?. Creo que me sorprendió tanto porque últimamente, por lo menos en mi entorno, nadie se para a conocerse, nadie tiene cinco minutos para interesarse por tus cicatrices, por conocernos tal y como somos sin prejuicios.
Me senté en la silla de alguien que me dedicó su tiempo para interesarse por las cosas que me pasaban por la cabeza, que me escuchó sin juzgarme y me dio consejos sin esperar nada a cambio. Me sentí bien, solté cosas que poca gente sabe de mi y cuando salí de allí mis problemas me parecieron más pequeños de los que habitualmente son.
Pero la verdad que me hizo plantearme por qué la gente que me quiere, que se supone que están ahí para apoyarme, pocas veces se paran me miran y me preguntan por qué soy así.
Lo damos todo por hecho siempre y la verdad que pocas veces tenemos tiempo para ser empáticos e ir descubriendo poco a poco a la gente que nos rodea habitualmente.Nos creemos demasiado ocupados para ponernos en el lugar del otro pero siempre esperamos que se pongan en el nuestro, que nos entiendan y poder así sentir que tenemos razón.
No entiendo por qué me dicen que fallo tanto, que me equivoco constantemente, que no sirvo, que lo estropeo todo y me apartan muchas veces cuando nunca me han preguntado, que pienso. Lo se, yo mejor que nadie conozco mis limites, mis prejuicios, mis miedos... y se que no soy fácil. Pocas personas podrían definirme y posiblemente sea mas sencillo ver mis errores antes que mis virtudes, convirtiéndome en una persona rara, orgullosa, cabezota, hostil...
Pero sinceramente,¿Te has parado cinco minutos para conocerme?, para escuchar como veo la vida desde aquí, que cosas me producen escalofrío o por qué lloro cuando estoy sola... No, no ha pasado y posiblemente yo tampoco he tenido "tiempo" para muchas personas, aun así, no suelo ser de primeras impresiones y si no entiendo algo no aparto de mi vida a personas que quizás deberían haber estado fuera hace bastante tiempo.
Estoy completamente llena de imperfecciones, imperfecciones que te harán odiarme fácilmente, de lo que no te has dado cuenta es que si realmente te pararas a conocerme, todo este conjunto de defectos en mi, me hacen ser completamente perfecta.