Nos pasamos horas buscando con quien compartir nuestra vida
Cegandonos con el primero que creemos que será el último.
Queremos cuentos de hadas cuando el príncipe no ha llegado
y forzamos las situaciones para que sucedan o permanezca.
Dejamos escapar oportunidades, que desaparezcan, y se acaben
por querer aferrarnos al pasado, esperando que una vez
la situación cambie y todo vuelva a empezar como una vez fue.
Todo sigue para quedar enterrado en el pasado pero nunca olvidado
el círculo vicioso nunca finaliza sigue dando vueltas y más vueltas
en una noria sin fin.
Aún no he conseguido que un príncipe no destiña y consiga hacerme
sentir segura para poder contarle todo sobre mi, sin tener miedo
a que luego pase lo que pasó con todos. Que cuenten tus intimidades
que una vez le confiaste a alguien, que no te insulte y trate de sacar todos
tus fallos con la siguiente de la lista. Dejando de lado todo lo que una
vez hubo, dejando de lado los sentimientos, y finalmente dándole
una patada a tu corazón...
De todas formas sigo en pie y por mucho que traten de darme la vuelta
la misma gente retorcida de siempre, sigo teniendo el mismo corazón.